5 DE MARZO DE 1960: NACE DEL LENTE DE KORDA “EL GUERRILLERO HEROICO” LA IMAGEN MAS ICONICA DEL CHE Y UNA DE LAS MAS REPRODUCIDA A NIVEL MUNDIAL

En la madrugada del viernes 4 de marzo de 1960 arribó a Cuba el navío mercante marcado con el nombre La Coubre. “Luego de atracar, comenzó la descarga de mercancías de sus bodegas y la extracción de las cajas de proyectiles que formaban parte de un cargamento destinado a las Fuerzas Ar­madas Revolucionarias (FAR).”[16]

Efectivamente el navío “Traía en sus bodegas armamentos y municiones en más de mil 400 cajas llenadas en las propias fábricas belgas y con extrema seguridad. Ese armamento le era necesario a Cuba para fortalecer su defensa ante los ataques y amenazas que encaraba con el objetivo de destruir a la Revolución.”[17]

El navío de matrícula francesa “La Coubre”
A las 3:10 pm del 4 de marzo de 1960, una explosión destruyó una parte sustancial del navío La Coubre en un atentado perpetrado en los Pan American Docks.[18]

El incidente dejó casi 100 personas muertas y otras 200 heridas. Media hora después de la primera detonación ocurrió una segunda, [19] que esta vez ultimó a todos aquellos que se apresuraron a realizar el rescate de los primeros muertos y heridos cuyo número definitivo jamás fue confirmado.

Desde aquel momento la lucha ya no sería contra el régimen dictatorial de Bastista sino contra una de las dos potencias más grandes del mundo en aquel momento.

Estados Unidos utilizaría todos sus recursos para destruir la revolución emprendida por Castro, incluidos los medios militares, el espionaje, los bloqueos comerciales… Y todos ellos sin éxito. Al gobierno estadounidense se le aplicó aquello que dijo Babe Ruth: “No puedes ganarle a la persona que nunca se rinde.”[20] Y Fidel Castro nunca se rindió.

EL HOMENAJE

Un día después del incidente, se realizó un servicio funerario masivo en el Cementerio Colón. En una atestada plaza se armó un templete donde se honraría a los fallecidos. Korda estaba en primera fila, realizó algunas fotos de Castro, Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir, quienes asistieron al homenaje.

Eran las 11:20 am cuando a unos ocho metros de Korda, detrás del escenario, se asomó el Ministro de Industria para ver a la multitud doliente.

De apenas 31 años Ernesto Che Guevara no pudo contener la ira, el dolor y la frustración. Los ojos del guerrillero parecieron concentrar todos sus sentimientos. Esa mirada que parece misteriosa, “es la pura ira por las muertes ocurridas el día anterior, y el dolor de sus familias.”[

Korda tomó su cámara Leica M2 de 35mm cargada con película Kodak Plus-X y equipada con un objetivo de 90mm. Disparó el botón de obturación dos veces, la primera para un encuadre horizontal, giró la cámara y realizó una segunda y última toma vertical. El Che desapareció tan rápido como llegó.

UNA TOMA GENIAL

Korda estaba en una posición físicamente inferior al lugar en el que apareció el Che, por lo que logró una toma ligeramente contra-picada, es decir, de abajo hacia arriba. Esta clase de ángulo de toma confiere al sujeto un aire de dignidad y de superioridad. El fondo era simple, por lo que no competía con el sujeto.

Korda capturó gracias a su pericia y oportunidad el codiciado “instante decisivo” que pregonaba con tanto ardor el fotógrafo francés Henri Cartier-Bresson. Sin embargo la toma no era absolutamente perfecta: en la imagen original horizontal aparece un hombre de perfil a la izquierda y las hojas de una planta a la derecha. La toma vertical no era tan afortunada, pues ahora aparecía el hombre tras el hombro derecho del Comandante y aún se colaba la planta. Korda eligió la fotografía horizontal como la más afortunada.

�El Che se había mantenido en un segundo plano, cuando me percato que él se acerca a la baranda, donde estaban Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir a mirar el río de gente. Lo tengo en el objetivo, tiro uno y luego otro negativo, y en ese momento el Che se retira. Todo ocurrió en medio minuto�, dijo el fotógrafo luego, en una entrevista.

Cuando llega al periódico y revela el negativo, Korda sabe que es una buena foto del Che, pero el periódico no la publica entonces. Deberían pasar siete largos años, después de que el líder revolucionario fuera capturado y muerto en Bolivia, para que esta imagen comenzara a hacerse famosa.

Pero la imagen final, que ahora conocemos y es tan popular, no fue así originalmente ya que esta fue editada en una ampliadora por su autor. La silueta de un hombre desconocido y una palmera que también aparecen, fueron retiradas de la composición captada.

Luego colgó la foto en su pared durante muchos años sin imaginarse que después de la muerte del Che, esta fotografía se convertiría en el símbolo máximo de la revolución marxista y de todo movimiento revolucionario organizado por el pueblo.

La popularidad de esta foto comienza cuando el editor italiano Giangiacomo Feltrinelli se hizo con los derechos para publicar el Diario del Che en Bolivia e imprimió la imagen en un gran póster en octubre de 1967. Feltrinelli había conseguido de Korda fotografías del Che unos meses antes de su muerte.

Pero la versión más famosa y difundida es la imagen basada en la foto de Korda realizada en alto contraste por el artista irlandés Jim Fitzpatrick. Este diseño tenía dos variantes principales: una en blanco y negro y otra en blanco y negro con fondo rojo.

Posteriormente, el Instituto de Arte de Maryland en Estados Unidos la denominó �La más famosa fotografía e icono gráfico del mundo en el siglo XX�. Es considerada como uno de los diez mejores retratos fotográficos de todos los tiempos y una de las imágenes más reproducidas en la historia, apareciendo en carteles, camisetas, obras de arte y un etcétera bastante amplio.

A pesar de su fama, Korda nunca exigió pago alguno por dicha fotografía, nunca se opuso a su propagación, pero siempre estuvo en contra de la explotación de la imagen del Che para cualquier propósito que degradara la reputación del héroe.

Tampoco nunca reclamo derechos de autor, debido a que compartía los ideales de Guevara. Sin embargo, a finales de los �90 reclamó una vez sus derechos para evitar que la imagen fuese usada en un anuncio de vodka.

EL AUTOR: Alberto Díaz Gutiérrez

mejor conocido como Alberto Korda, es un fotógrafo nacido en La Habana, Cuba, en 1928 y murió en el 2001. Al triunfo de la revolución trabajaba en el periódico Revolución y acompañó a Fidel Castro en 1959 en su viaje a Nueva York. En 1960 realizó el retrato El Guerrillero Heroico (Ernesto “Che” Guevara), considerado por los críticos como uno de los diez mejores retratos fotográficos de todas las épocas y la foto más reproducida de la historia de la fotografía mundial.

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